viernes, agosto 05, 2016

Tres capítulos de Dimensión Desconocida


¿Hartos de las aburridas superproducciones cinematográficas atiborradas de efectos especiales, movimiento y tonterías modernas pero carentes de cualquier tipo de interés? No os preocupéis, siempre nos quedarán los clásicos, y aquellos como yo, que no nos rasgamos las vestiduras si hay que ver algo en blanco y negro, con doblaje latino o con un desarrollo un tanto lento, siempre podremos recurrir a auténticas joyas casi olvidadas como Dimensión desconocida.

Dimensión desconocida, conocida en Latinoamérica con diversos nombres siendo la original The Twilight Zone, o La Zona Crepuscular, fue una serie de televisión estadounidense de ciencia ficción, fantasía y terror que se mantuvo en emisión desde 1959 hasta 1964. Obviamente estamos hablando de una serie ya antígua, y que como dije antes está en blanco y negro, y no hace alarde ninguno de efectos especiales pues muchas veces ni lo necesita.

Aquí lo que importa es la historia, una gran carencia que en el cine norteamericano de ciencia ficción está brillando por su ausencia desde hace algún tiempo, como también están brillando por su ausencia los seguidores de cada nueva producción.

A más de uno le resultarán familiares muchas de las historias mostradas y es que esta serie fue tan importante que acabó siendo referencia obligada para guionistas de cine y televisión durante mucho tiempo.

A continuación un breve resumen de tres capítulos que a mi personalmente me gustaron bastante.

ATENCIÓN SPOILER

Para servir al hombre


La humanidad por fin entra en contacto con una civilización extraterrestre. Los visitantes, cuya llegada es mostrada con escenas de otras películas de la época como la llegada de la nave de Ultimatum a la Tierra o de La Tierra contra los platillos volantes, es seguida por las autoridades de todo el planeta. En una sesión de una comisión de Naciones Unidas, con presencia de EEUU, Francia, Argentina, Japón y la Unión Soviética, hace acto de presencia un emisario de los alienígenas. Se trata de un hombre calvo de dos metros con un craneo muy abombado y que se comunica por medio de telepatía.


Los extraterrestres, llamados Kanamitas se muestran como hermanos que vienen con la única intención de ayudarnos. Plantean que ayudarán a la humanidad contra el hambre y la enfermedad pero que para ello esta ha de desarmarse. Los gobiernos de todo el mundo comienzan a desmantelar parte de sus ejércitos mientras reciben tecnología que da energía barata y que convierte los desiertos en campos de cultivo. Algunos humanos temen que esto no sea sino un Caballo de Troya y que tras tanta ayuda puedan esconderse intenciones de conquista, por lo cual se afanan en traducir un libro que el emisario alienígena dejó olvidado en la ONU. No hay nada que temer, la traducción de su título es "Para servir al hombre".


Mientras, como parte de la nueva alianza, comienzan a desembarcar más Kanamitas mientras muchos humanos viajan hacia su planeta. Al final, uno de estos humanos, miembro de una comisión del gobierno, es interrumpido mientras embarcaba por los gritos de su mujer que le dice que todo es una trampa. Él intenta volver pero es embarcado a la fuerza y es que "Para servir al hombre" no quería decir que fuera para ayudarlo sino para servirlo como banquete.


Sí amigos, la influencia en el primer especial de Noche de Brujas de Los Simpsons es más que evidente.

La niña perdida


Un matrimonio está durmiendo por la noche en su habitación hasta que oye la voz de su hija que les llama desconsoladamente. El padre piensa que se ha desvelado y que quiere que la arropen pero al ir a la habitación ve que esta no está por ninguna parte. Su mujer también la busca y no la encuentran. En un momento dado, su perro va en busca de la niña y se mete bajo la cama desapareciendo del mismo modo misterioso. Comienzan a desesperarse y llaman a un amigo, el cual acude lo más pronto posible en su ayuda. Este les dice que retiren la cama de donde está y al palpar la pared que había tras esta, ve como su mano se hunde, se trata de un portal interdimensional por el que la niña y el perro cayeron.


A lo largo del capítulo el padre intentaría encontrar a su hija en esa dimensión paralela, que para mal de ambos, se muestra confusa, caleidoscópica y mareante, es una especie de escenario donde todo parece moverse y experimentar diferencias de volumen y posición de un modo desconcertante. Finalmente logra agarrar a la niña y al perro y vuelve de un tirón. Por suerte lo hizo a escasos segundos de que el portal se cerrara.


En efecto, yo pensé lo mismo.

Gente pequeña


Dos astronautas, William Fletcher y Peter Craig, hacen una parada técnica en un planeta desértico. Durante el tiempo en que dura su estancia en ese mundo la personalidad del copiloto, Craig, se va haciendo más irritante para su superior. Es un tipo megalómano, vago y con aires de superioridad, su mayor sueño es ser un dios ante el que millones se arrodillen cuales esclavos. De vez en cuando este se va a explorar la zona durante horas sin decir nada de lo que ha visto. Más adelante, ante la insistencia de su comandante, Fletcher, muestra lo que encontró, un mundo en miniatura exactamente igual a la humanidad, bueno, más bien igual que los EEUU en los años 50, pero en cualquier caso un mundo civilizado y tecnológico a una escala en la que un camión sería del tamaño de una semilla. Las reparaciones de la nave continúan pero Craig prefiere quedarse en ese planeta al ver que solo ante la gente diminuta se podrán cumplir sus deseos de ser un dios. Fletcher lo deja allí no sin compadecerse de ese pueblo pero, al poco de quedarse solo, Craig se ve ensombrecido por algo. Son dos astronautas gigantescos, dos moles enormes que al igual que él y su compañero llegaron a ese planeta también por problemas técnicos.

Uno de estos titanes agarra a Craig con curiosidad ante los gritos de este que asegura ser un dios. Sin querer lo aplasta con sus dedos y lo tira por ahí sin mostrar el más mínimo interés.


¿Influencias? Yo de momento solo se del capítulo del especial de Halloween de los Simpsons número VII en el que Lisa creaba un mundo entero en una de sus muelas. Y como precedente, obviamente está Gulliver.

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