sábado, agosto 08, 2015

Kowloon, el avispero de Hong Kong



Kowloon, traducido a nuestro idioma como Nueve dragones, es un barrio de las afueras de Hong Kong, pero, hasta 1993, fue el nombre del avispero humano más infecto de la Historia de la Humanidad. Situado en un exclave chino dentro de la colonia británica,  Kowloon se acabó convirtiendo en un sombrío lugar en el que se agolpaba de un modo caótico toda clase de gente. Huídos del régimen colonial británico de Hong Kong, huidos del régimen comunista chino, delincuentes comunes, mafias, prostíbulos, locales donde puedes encargar cualquier tipo de falsificación y los más peligrosos y repugnantes de todos, los dentistas sin licencia.



Sí, la falta de ley no era solo sinónimo de grupos organizados para matarte, también  lo es de sitio en el que cualquier matasanos barato y sin escrúpulos podía hacerte un apaño médico con una calidad digna de sus bajos precios.

Con el tiempo Kowloon acabó convirtiéndose en la aglomeración urbana más densamente poblada del Universo. En concreto llegó a datarse a más de 1.900.000 habitantes por km², población agolpada en sus escasos 0,026km².



Pero lo que más llama la atención del lugar no es solo la gente que lo habitaba sino el hecho de que allí el caos era la norma. Para entendernos, las únicas normas para construir una vivienda allí eran que las instalaciones eléctricas debían ir por fuera para poder repararlas más fácilmente, y que los edificios no podían superar los 14 pisos. La razón de esto último es que a más altura podrían ser rozados por los aviones que aterrizan en Hong Kong en medio de auténticas acrobacias pues parece ser que dichas maniobras son especialmente difíciles en la hoy ciudad autónoma.



Por lo demás la ciudad crecía hacia fuera y hacia dentro, las laberínticas calles internas eran oscuras, sucias, estrechas y peligrosas. Calles claustrofóbicas en las que era de noche las 24 horas del día y en las que nunca sabes si te estas cruzando con un miembro de las Triadas acusado de matar a una familia, un huido de la Revolución cultural acusado de ojear el New York Times o un ferretero reconvertido en odontólogo.

La luz del Sol era en Kowloon un privilegio, como seguramente lo sería también el poder salir una vez que entras. Lo cierto es que algunos idealistas infantiloides han calificado a esta ciudad como un ejemplo de anarquía pues la ciudad funcionaba sin autoridades, sin gobierno, sin ayuntamiento y sin policía. La triste realidad es que donde hay grupos violentos bien estructurados como puedan ser los grupos mafiosos y las bandas de todo tipo, estas son la ley, y no precisamente por consenso.

Con el tiempo las autoridades de la República Popular China, así como de las autoridades coloniales de Hong Kong acordaron a mediados de los 80 el desmantelamiento de las infames calles de Kowloon.

Desalojada y, según ella, mal indemnizada, la población de Kowloon fue dispersándose mientras la costra de cemento y miseria se iba demoliendo bloque a bloque.

Hoy en día, en el lugar, hay un jardín tradicional chino en el que tan solo hay edificada una bonita pagoda.

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