sábado, enero 19, 2013

Lenguas de fuego en la cocina




Este desastre hogareño no soy yo ni tampoco soy el responsable, de hecho tuve que ser yo el que lo solucionó.

Estaba yo durante horas tranquilamente buscando estupideces en youtube tales como vídeos de frikis deprimentes que dicen haber encontrado pruebas de vida inteligente en la Luna cuando oigo a mi madre gritar mi nombre. Al salir encuentro mi casa llena de humo y mi cocina medio incendiada gracias a la decoración de mi madre y a su costumbre de dejar los fogones al máximo de su capacidad mientras ella se retira al salón a tragarse toda la telebasura que su cerebro pueda aguantar durante horas y horas.

Hasta el momento esta insana costumbre solo nos había dado toneladas de comida calcinada y alguna olla soldada por dentro pero en este caso tuve que salir corriendo al descansillo a por el extintor y apagar unas cuantas lenguas de fuego. El resto del tiempo hemos estado discutiendo a gritos mientras mi madre argumentaba (desconcertada) eso de "¡¡¡si nunca me había pasado!!!" a lo que yo le contesto: "¡¡¡tampoco te ha mordido una piraña y no piensas tirarte a un lago infestado de esos bichos!!!".

Lo peor de todo es que una de las sinrazones que producen estos desastres es que mi madre dice estar al corriente de todo aunque no esté en todas partes gracias al Control Mental, una extraña corriente esotérica con la cual se supone que puedes alterar las ondas de tu mente hasta convertirte en una especie de supercerebro que las pilla todas al vuelo y adivina lo que ocurre en todas partes en tiempo real. Por esta misma razón, por los poderes de mi madre, muchas veces nos la encontramos durmiendo la siesta en su habitación mientras la comida alcanzaba la temperatura de la fusión del acero.

Seguiremos bajo el seguro manto protector de los omnipotentes poderes de mi progenitora... hasta que mi padre, que tampoco se fia de los poderes de mi madre, compre una vitrocerámica movido por esa desconfianza.

No hay comentarios: