lunes, enero 07, 2013

La tontería de la terraformación de Marte



Supongo que ya sabréis lo que es la terraformación de planetas pero igualmente os lo voy a explicar de nuevo. La terraformación es el proceso largo y difícil de transformar un planeta inhabitable por la especie humana en un planeta apto para que dicha especie pueda vivir y huir de sí misma pues, previamente, dejó la Tierra hecha unos zorros.

Es evidente que la terraformación es una técnica futurista que de momento no ha salido de los laboratorios, documentales y alguna película como Desafío total (la vieja, en la nueva ni siquiera van a Marte).

Como podéis adivinar, el candidato estrella seleccionado para tal sesión de travestismo medioambiental no es otro que el hermano pequeño del planeta Tierra, más conocido como Marte.

Marte es un planeta rocoso, árido y frío, cuarto planeta del Sistema Solar si los contamos desde el Sol, rojo debido al óxido ferroso de su superficie y blanco de todas las especulaciones alucinatorias de mentes ociosas a lo largo y ancho de la Historia de la Humanidad. Ese pequeño lugar, solo un poco más grande que la Luna, es sin embargo, el segundo lugar del Sistema Solar más proclive para tener vida después de la Tierra. Hay una teoría muy interesante sobre Europa, satélite de Júpiter, pero esa es otra historia.


Algunas de las maneras que se han pensado de hacer habitable un planeta yermo son las siguientes:

  • Creación de una atmósfera respirable por medio de plantas modificadas genéticamente para que solo produzcan oxígeno y no dióxido de carbono. Se supone que las plantas de la Tierra actuales tienen ese mismo proceso, el cual alternan con su opuesto según si es de noche o de día.
  • Creación de centrales que creen los gases necesarios para crear una atmósfera ideal para la vida.
  • Crear una especie de efecto invernadero controlado para que el clima suba, y es que aunque Marte parezca el Sahara, en realidad su superficie es más gélida que la Antártida.
  • Derritiendo el agua de los casquetes polares marcianos y de la supuesta agua, líquida o congelada, de su subsuelo.
  • Importando agua del planetoide Ceres.
  • Etcétera.


Señoras y señores, despierten. Todo esto se acaba de caer, es imposible, no porque sea caro sino porque es científicamente imposible. Bien es cierto que se ha demostrado que el PH de Marte es tan bueno que podrías plantar espárragos en él, pero hay más factores y es que allí nunca se va a poder mantener una atmósfera lo suficientemente densa para que viva nadie bajo la misma.

Recientes investigaciones demuestran que mientras la magnetosfera de la Tierra actúa como un inmenso pararrayos que desvía la radiación solar, la de Marte es una especie de caos de “chorros” de magnetismo casi sin fuerza.


Esa inmensa estructura azul es la magnetosfera terrestre y la forma en que dispersa la radiación solar. Los otros dos planetas a los que el Sol está dando una paliza de muerte son Venus (arriba) y Marte (abajo).

Para que el campo gravitatorio de un planeta funcione se dice que ha de haber un efecto dinamo producido por la rotación interna del núcleo del mismo en una serie de procesos conocidos como efecto dinamo.  En Marte se encontró la huella de un asteroide que al colisionar con su superficie pudo parar ese efecto dando como resultado que sea tan desigual su campo gravitatorio.

Así pues olvidaos del sueño marciano, no es posible, es solo una masturbación intelectual que no va a ninguna parte. Además lo más lógico sería no convertir la Tierra en Marte en lugar de convertir a Marte en la Tierra, yo la verdad lo preferiría así.

1 comentario:

Anónimo dijo...

oye lamento decepcionarte pero se puede crear un campo magtetico artificial mediante 10 cables superconductores que van de norte a sur y que estan alineados con el ecuador marciano