domingo, septiembre 02, 2012

Por los pueblos de cultura eusko-rumana





Tuve un sueño como este:

Estoy en un coche-cama, sí, un coche cama porque realmente no tenía asientos sino que era una cama. Decido pues echarme a dormir, que ya conduce Miguel Navarro Rojo y yo estoy realmente cansado, aunque lo que hace es llevarme no se si a mi casa o a casa de otra persona. Por el camino me preocupan dos cosas, un frenazo que pueda convertirme en bala y troncharme el cuello dada mi postura acostada, y la policía que, previniendo esto, nos multe.

Aparezco en casa de Marta (Shana), la cual resulta ser rusa, cosa que yo no sabía hasta entonces. Camino por su casa y voy fijándome en que todas sus paredes están ilustradas con partes de mapas de zonas de antigua influencia rusa. Veo Moldavia y Transnistria, el lago Baical y las zonas colindantes con Afganistán. Era un poco parecido a esos mapas educativos para niños en los que pueden verse pequeños dibujillos representativos de cada zona, y me extraña pues en Afganistán veo unos dibujillos de unos niños bailando. Nunca habría tenido esa imagen de un país donde hasta silbar fue delito. Me cruzo con hermanos de Marta pero no nos decimos nada. Al cabo de un rato estoy en casa de otra persona, Laura, una chica que fue a mi clase cuando yo estudiaba latín. Charlo con su padre acerca de la conveniencia o no de que la policía multe a quienes vayan en coches-cama acostados como iba yo. Mientras discuto ojeo un libro de figuras plegables pop-up sobre cómo ha cambiado Madrid desde la época de los Austrias hasta hoy. No se muy bien cómo ni porqué pero, cuando todos se retiran, yo empiezo a destruir accidentalmente algunas de las docenas de lámparas flexo que tenían en una mesa enorme.

De alguna manera aparezco en un pueblo castellano bastante bonito. Voy con mi madre, la cual toma un sorbo de abua de una especie de desagüe o canalización de agua de lluvia de una casa. yo la regaño pues siempre está haciendo cutreces por el estilo. El pueblo es castellano pero culturalmente vasco, ¿repoblaciones antiguas? Lo sabría pero nunca sé exactamente donde estamos, tengo el nombre en la punta de la lengua todo el tiempo pero no doy en el clavo. Nos acercamos por la espalda a un hombre, un indígena mexicano, alto y con barba. Le pregunto qué pueblo es ese, él me mira con desdén y me contesta con una pequeña carcajada despreciativa. ¿Se rie porque es el pueblo que yo digo o porque no lo es? Me ignora pero mi madre se acerca y le vende un pañuelo de encaje, a lo que el responde agradecido regalándonos un montón de lavanda que acababa de recolectar y que a mi se me cae por todas partes.

En algún momento camino a saltos  a cuatro patas con cierta ingravidez y al verme alguien me pregunta si aprendí eso jugando al golf.

Llegamos a una zona del pueblo muy bulliciosa donde todos juegan a un extraño juego con unas pelotas muy pequeñas a las que dan con unos palos de madera. A mi me parece una extrañísima y rural combinación de basebal, balonmano, pimpon y petanca. Todo es muy caótico y todos llevan trajes tradicionales. Entre ellos veo jugando a Geany, que se ha convertido en niña pequeña con traje tradicional rumano. Sí, el juego es común entre vascos y rumanos por una repoblación de hispanos llevada a cabo en la Dacia por el emperador Trajano.

Entre tanto bullicio encuentro a una antígua compañera del instituto, que no ha salido antes en el sueño. La veo como en una fotografía antígua, sepia y sin tonos intermedios, o blanco o sepia. Nos saludamos y la llevo a ver a Geany, la cual pasa de ella disfrazándose de deidad mesoamericana, cuando le digo que se deje de tonterías le quito la cabeza olmeca falsa y veo que se ha convertido en un muñeco de plástico que le hace burla.

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