sábado, diciembre 10, 2011

Pleistocenic Park


Era yo apenas un crío cuando apareció la película de parque Jurásico y, como tantos otros niños, estuve durante un tiempo obsesionado con los animales de la era Mesozoica. La película destacó entre otras cosas por ser una de las mejor promocionadas de la Historia del cine (El gran Héroe Americano, en cambio, fue la que peor). Fue tal la expectación que la prensa desempolvó un antiguo proyecto científico de la recién extinta Unión Soviética. Al parecer científicos de ese país tuvieron en mente la restauración por medio de la clonación genética de los mamuts.

En efecto, el Parque Jurásico de la película y de la novela homónima no habría podido existir jamás, pero sí, en cambio, un Parque Pleistoceno parecía más plausible. El secreto está en que los mamuts vivieron en una era determinada de la Historia natural del planeta Tierra en la que las temperaturas eran extremadamente frías y, por tanto, el estado de conservación de restos animales fue más propicio. los dinosaurios, en cambio, vivieron en un periodo en el que la Tierra estuvo dominada por temperaturas cálidas que, salvo en el caso del Dinosaurio Dakota, destruyen cualquier posibilidad de conservación.

El intento por recuperar a los peludos proboscídeos volvió a los laboratorios, esta vez en 1997 pero no pudo lograrse dado que los tejidos celulares se encontraban dañados por la cristalización del hielo. Todo parecía indicar que desgraciadamente la Humanidad iba a perderse una nueva oportunidad para adulterar su ecosistema de modo irremediable, nótese el tono irónico. sin embargo, en 2008, el científico japonés Teruhiko Wakayama logró clonar un ratón a partir de células congeladas, motivo por el que hoy trabajan juntos científicos especializados en técnicas de fecundación in Vitro y expertos en elefantes.

El proyecto es el siguiente, lograr aislar el suficiente material genético de un mamut, injertarlo en el óvulo de una elefanta y, acto seguido, hacer que este sea gestado en el útero de la susodicha. Esto, sin embargo, entraña bastantes dificultades, una de las cuales es que el periodo de gestación de un elefante moderno, dos años aproximadamente, puede diferir mucho del de un mamut.

Seguramente esto entrañe muchos más riesgos, no paro de pensar en el proyecto para restaurar un tipo de cabra pirenaica, extinta hace pocos años y cuya clonación ha resultado casi imposible.

Lo cierto es que actualmente el equipo científico de Teruhiko Wakayama ha dado como máximo un plazo de hasta el 2016 para que vuelvan a haber mamuts en la Tierra. Allá ellos, se volverán a extinguir con el calentamiento global.

2 comentarios:

Gilgamesh dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gilgamesh dijo...

Interesante post. Personalmente creo que es un error volver a la vida a un animal cuyo nicho ecológico ha desaparecido totalmente. Hoy día no tiene esta especie no tiene cabida en la cadena trófica, ya que carecería de depredadores y de hábitat para el desarrollo alimentario de la especie. Otra cosa será comprobar cual es el interés japonés en revivir a estos animales, ya que proviniendo de ese país, soy de la opinión de que existe un interés creado más allá del puramente científico.
Un saludo