lunes, agosto 15, 2011

Los descarnadores de la Prehistoria

Tuve un sueño como este:

Tras haber estado mirando a ojo de pájaro las últimas colonias españolas en el Mundo, tan minúsculas e insignificantes que ni eran conocidas, me dispongo a hacer un viaje con el Rey Juan Carlos. Durante el viaje me debato en mi fuero interno ¿porqué soy amigo de este tío si yo soy republicano? Al final trago saliva y hago como Labordeta, republicano y amigo también del rey.

Llegamos a nuestro destino, Guinea Ecuatorial, país que ya no era una colonia pero del que Juan Carlos se reía constantemente cuando le enseñé un mapa tridimensional del mismo. El país se le presentaba irrisorio tanto por lo minúsculo como por lo cuadrado, pero eso no parecía importarle a nuestro anfitrión, el jefe del Estado guineano, que no era Teodoro Obiang.

Cuando llegamos a su casa el presidente y su esposa nos reciben, era una gran casa hecha de madera y juncos. Nos conducen entonces a una habitación y allí los cuatro, cuales niños, nos sentamos en el suelo para ver la televisión. El programa no era otro que un documental sobre una muy antigua tribu de homínidos, que ya no eran monos pero aún no llegaban a humanos. Los susodichos, que parecían cavernícolas con grotescas protuberancias faciales de mandril hechas de cartón-piedra, deambulaban por su territorio entre animales descarnados que emitían lastimeros sonidos.

La razón del descarnamiento no era otro que la costumbre de esta tribu de desollar y descarnar a los animales antes de matarlos o, incluso, sin matarlos. Moribundas criaturas en carne viva era lo que quedaba. Entre tanto veo como un montón de individuos de la tribu quitan la carne de los cuartos traseros de un animal boca abajo y visiblemente tembloroso.

No hay comentarios: