sábado, diciembre 25, 2010

Homo dinosaurioide



En la antigua y primigenia Tierra del periodo Cretácico, posterior al Jurásico e inmediatamente anterior al asteroide mortal que mató a los dinosaurios, vivió un pequeño, grácil e inteligente depredador bípedo conocido hoy como Troodon. Los animales de esta especie habrían pasado casi desapercibidos en la ingente marabunta de especies catalogadas por la comunidad científica desde que dejó de atribuirse a dragones y grifos la pertenencia de los huesos que se iban encontrando. Sin embargo unos científicos, Dale Russell y Ron Séguin, expusieron su teoría rompedora, una idea ucrónica según la cual, de no haber colisionado nunca el mencionado asteroide, el troodon habría continuado su senda evolutiva hasta llegar a convertirse en seres casi antropomórficos.



La idea surgió a partir del descubrimiento de que, efectivamente, su capacidad craneal fue en aumento a lo largo de toda su evolución, lo cual hizo pensar a Russell y Seguin que habría llegado a un abombamiento encefálico como el nuestro.

Se especuló con un notable aumento de su inteligencia, con una postura cada vez más erguida, lo cual haría innecesaria la cola para mantener el equilibrio y los órganos sexuales seguirían siendo internos como en aves y reptiles.


Bueno, intentad imaginar esto pero con más dignidad.

El desarrollo intelectual y, con el tiempo, cultural, sería, por tanto, inevitable.

Algo que apoyaría su teoría es la convergencia evolutiva.

Convergencia evolutiva:

La naturaleza y la evolución nos han demostrado que es muy común que especies muy distintas y separadas del árbol familiar genético adquieran fisionomías semejantes cuando ambas se encuentran en un medio ambiente similar. Ejemplos como estos son los tiburones, ictiosaurios y delfines, que son peces, reptiles y mamíferos que, por vivir en el mar, han evolucionado hasta formas excesivamente parecidas.

Del mismo modo no sería de extrañar que en un medio ambiente similar al que habitaron nuestros antepasados, una especie se desarrollara con un aspecto tan parecido al humano.

Otros datos y teorías afirman que el desarrollo de esta especie no tendría porque ir hacia u modelo tan semejante al humano y más aún cuando es más que probable que el troodon se bastara de su pico a modo de herramienta. Esto probablemente habría conducido a este animal por otros derroteros como el de algún tipo de ave muy inteligente cuya cultura se limitaría a técnicas de caza cooperativa más organizadas y poco más.

Desde luego en la cultura popular es curioso que hayan aparecido especies ficticias muy semejantes antes incluso de que se sugiriera esta posibilidad en 1982.

Ejemplos:

Star Trek

La siguiente secuencia cuenta como la peor pelea de la Historia del cine de todos los tiempos:



V Invasion Extraterrestre



…y cómo no, nuestro entrañablemente absurdo David Icke, un hombre que nos demostró lo increíblemente fácil que es convertirte en gurú en este mundo. Según él, como ya algunos sabréis, la gente más influyente de nuestro planeta son en realidad extraterrestres reptilianos como nuestro Homo Dinosaurio, que bajo una apariencia humana, nos manipulan a voluntad.

Aún no me explico cómo este tipo tiene seguidores, ALGUNOS, y no quiero linkear a nadie, aseguran incluso que la inteligencia conduce irremediablemente a la creación de agujeros de gusano para venir a tocarnos las narices desde universos paralelos y épocas remotas.

Con ese pretexto también podemos estar en manos de, por ejemplo, los incas, que también eran muy listos ellos.

En fin.

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