miércoles, abril 01, 2009

Historia de La Pequeña Tienda de los Horrores


En 1960 a un director de cine de serie B llamado Roger Corman se le ocurrió la feliz idea de hacer una película con una planta antropófaga como centro de la trama. El protagonista en si no sería la planta sino Seymour, un chico despistado, tímido y un poco papanatas que cuidaría de la planta desde que era pequeña hasta que su voraz apetito llega a provocar una auténtica oleada de desapariciones en el barrio. La planta es bautizada como Audrey II en honor a Audrey, o Audrey I, la chica con la que trabaja y de la que está enamorado en secreto.

La película no pasó de ser una pieza más de la serie B si no fuera por algunas habilidades bastante notables mostradas por su director. Para empezar este largometraje cuenta como el más rápidamente rodado de la Historia del cine, dos días y una noche, el tiempo con el que contaron antes de que los decorados fueran derribados. Contaron con un presupuesto de 27.000 $, que para tomarte unas vacaciones puede ser más que suficiente pero para hacer una película te queda bastante corto. Entre algunos de los demás detalles de esta proeza del malabarismo presupuestario que fue la película está el hecho de que muchos de los figurantes fueron en realidad indigentes contratados para la ocasión y que el mismo guionista, Charles B. Griffith, tuvo que interpretar otros dos papeles, el de un paciente que sale huyendo de la consulta del dentista loco y el del ladrón que pretende atracar la ruinosa floristería.

Otras de las curiosidades de esta película fue que fue la quinta película donde trabajó Jack Nicholson, en esta ocasión interpretando a un paciente masoquista que se niega a recibir anestesia durante su visita al dentista. El otro actor es el ya casi olvidado Dick Miller quien interpretaría a un excombatiente paranoico y xenófobo en la ochentera Gremlins.

A continuación el trailer original:



El resultado, como ya dije antes fue una película que, a pesar de su humilde realización y precisamente gracias a la misma, batió auténticos records pues hacer que saliera adelante fue casi más complejo que quitarle las alas a un mosquito con guantes de boxeo. Corman lo logró y de esto se hizo eco hasta el prestigioso Festival de Cannes que la proyectó en un pase especial fuera de concurso.

La notoriedad de la película llegó a ser tal que el compositor Alan Menken y el escritor Howard Ashman llegaron a realizar un musical para Broadway con el mismo argumento en 1982. En esta ocasión la planta no se limitaría a decir "Aliméntame aliméntame", en esta ocasión cantaría y mostraría una personalidad demasiado activa y protagonista para un vegetal.

Cuatro años más tarde en 1986 Frank Oz realizó un remake cinematográfico del remake musical y así nació la primera película que yo llegué a conocer con esta historia. Algunas diferencias fundamentales con la versión de Corman son por ejemplo el hecho de que en la primera Seymour vivía con su sobreprotectora madre mientras en la segunda era un huérfano adoptado por el dueño de la floristería para que le sirviera de ayudante. Otra de las diferencias es que en la primera parte no se sabe muy bien de donde es originaria la especie de la planta pero en la segunda se trata de una especie alienígena llegada a la Tierra mediante un rayo durante un eclipse de Sol.


Algunas de las mejores partes de las dos versiones son las siguientes que voy a poner a continuación para comparar.

Las escenas de la consulta del dentista:

Versión de 1960



Versión de 1986



Versión de 1986, la parte del masoquista.



Algunas otras escenas también están bien y son sobre todo las de la aparición de Audrey II cantando, he de decir que para pertenecer a una era predigital están bastante logradas. A continuación una de ellas:




Y por su puesto no puede faltar la cursi pero irónica secuencia que muchos han visto parodiada en Padre de Familia sin saber de donde salio:



De aquí solo puedo decir que Billl Murray aseguró haber improvisado todo su monólogo. No lo he logrado encontrar en español pero la película entera sigue estando disponible en la red gracias al Emule.

El argumento de la película siguió hasta que la embrutecida y psicópata planta carnívora se hace tan famosa que una empresa de jardinería pretende comercializar esquejes de la misma para venderlas a escala mundial, algo que la planta aprovecharía en secreto para que su especie lograra dominar el planeta.

A continuación, si no has visto la película y tienes pensado verla, te recomiendo que dejes de leer y ver este artículo pues lo siguiente es Spoiler puro y duro.

Tras haber descubierto Seymour los oscuros y megalómanos proyectos de la planta, decide destruirla y tras una célebre pelea musical en la que Seymour se esconde como puede de las ramas asesinas de Audrey II mientras le pone en ridículo en las letras de sus canciones genialmente acompañadas por los coros de unos capullos recién florecidos que le salen a los lados. Tras miles de vanos intentos por lograr escapar Seymour es sepultado por un montón de escombros producidos cuando la planta derrumba parte de la tienda sobre él. Parecía que Seymour había muerto pero no es así, su mano sale de entre los escombros empuñando un cable chispeante de electricidad, se lo clava a la planta en una rama y esta se electrocuta y explota.

Finalmente Seymour dejaría la floristería y se marcharía con la cartera bien repleta de dinero a vivir felizmente con Audrey I en un barrio mejor.

Esto sin duda parecería el típico final feliz si no fuera porque en realidad había otro final más apocalíptico desestimado finalmente por acabar tan mal.

Ese final eliminado iba a ser el siguiente:







Con posterioridad se llegó incluso a hacer una versión de dibujos animados sobre la versión de 1986 de la que pude encontrar este opening en el que aparece una estridente Audrey II.... cono ojos!!!:



Si alguien conoce más datos extraños de esta estrambótica historia que la ponga en un comentario.

2 comentarios:

Zuko dijo...

dios, esa peli me daba miedo cunado era peque !!!!el final jamas lo vi!

ahora ya me lo se

ASTRAKUS dijo...

¡Una obra maestra total! (la versión musical sin mutilar, quiero decir).