viernes, marzo 20, 2009

Prosopagnosia, ceguera facial


Un inglés llamado Barry Wainwright padece una extraña dolencia que ha obligado a su mujer a tener que vestir siempre de la misma forma, es decir, con un vestido rojo. La razón se conoce como prosopagnosia, o ceguera de la cara y se basa precisamente en la incapacidad de reconocer la cara de nadie por parte de quien lo padece.


Desde siempre Barry Wainwright ha tenido problemas sociales derivados de su enfermedad, imaginaos por un momento que conocéis a alguien un día, hacéis buenas migas con esa persona y al día siguiente pasas por delante suya y ni la saludas, sencillamente porque no la distingues. A mi solo me pasaba esto con los nombres, de hecho tengo una amiga llamada Elisa a la que, durante más de medio año, estuve llamándola Amanda. Tengo también la extraña costumbre de que a las Noelias las llamo Sara y a las Saras las llamo Noelia, he tenido muchas veces que llamar a la gente por su nombre común, es decir "persona" o "persona que conocí un día", siendo esta última la opción para evitar ofensas. La verdad es que sería mucho peor si no distinguiera sus caras, en el caso del ciudadano británico de este artículo, su mujer no solo viste siempre con el mismo color sino que en las fotos siempre se coloca en el mismo lugar.

La enfermedad, durante un principio, se describió como un producto de una lesión cerebral pero posteriormente se reconoció en gente que la padecía desde su nacimiento.



Actualmente el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) está estudiando este padecimiento para así poder desarrollar determinadas areas de la Inteligencia Artificial en lo que respecta al reconocimiento facial por medios informáticos. Por otra parte, no solo ha trascendido esta enfermedad al plano de las nuevas y orwellianas tecnologías de los cazaterroristas, si alguno de los lectores ha visto la película Despertares, que sepa que Oliver Sacks, el neurólogo al que interpretaba Robin Williams , existe y se ha dedicado a escribir y publicar las anécdotas clínicas más sorprendentes. Una de dichas anécdotas fue la que dio lugar a Despertares y otra fue El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, basada en un paciente que, por culpa de la prosopagnosia, llegó a confundir a su mujer con un sombrero. Intentaré subir ese relato si es que lo encuentro.

5 comentarios:

Bruixadenosva dijo...

Uff, menudo problema este de no reconocer los rostros... ¿Y si otra mujer se viste igual que la suya, conseguirá engañarle?

Luca dijo...

Quizas la engañó alguna vez con otra mujer aprobechando que vestía igual... pero recuerda que la prosopagnosia no hace que confundas también las voces.

brandelmosca dijo...

conocí a un ingles al que tb le pasaba (en serio). Después de unas cuantas fiestas juntos me lo encontré y se presentó otra vez. Le dije que ya nos conocíamos y respondió: "Ey, es cierto, conozco tu voz!!"

jeje, guay, no?

Anónimo dijo...

No es para tomarlo a broma. Cuando lo padeces lo pasas mal porque la gente te toman por una persona estirada y creen que no quieres saludar. También cuando ves una película policíaca p.ej. no reconoces quien es el asesino o el asesinado. Así que por favor no se rían de las personas que lo padecen como yo p.ej.

Luca dijo...

Hola Anónimo.Acabo de revisar el artículo por si pudiera haber hecho algún tipo de broma sobre esta enfermedad y no he encontrado nada, como tampoco puede verse ningún tipo de mofa o burla por mi parte hacia cualquier artículo referido a enfermedades.

Si crees que me he metido con quienes padecen esta dolencia házmelo saber citando la frase exacta y te explico porqué la he puesto.

Un saludo