miércoles, enero 07, 2009

La Tierra Hueca



En el pasado toda la Humanidad, o al menos una gran parte, creía que vivíamos en una inmensa planicie que flotaba en el espacio mientras los océanos vertían millones de litros de agua por su filo. Con el tiempo se descubrió que esa visión de la Tierra era errónea y que nuestro planeta es un cuerpo esférico.

Hoy en día hay gente que va más allá y quiere divulgar una visión de nuevo rompedora sobre la naturaleza de nuestro mundo. Si bien admiten que la Tierra es una esfera lo que nunca admitieron es que dicha esfera es maciza y que, por tanto, bajo su corteza hay un inmenso espacio interior sobre el que se despliegan océanos, continentes, islas y, esto es lo más interesante, toda una civilización de seres intraterrestres.

La estructura del planeta Tierra sería, según los partidarios de esta teoría, una esfera exactamente igual que la que todos conocemos con la salvedad de que sus polos tendrían un agujero cada uno a través de los cuales se podría entrar al interior de la misma. La fuerza de la gravedad, por tanto, no emanaría del centro mismo del planeta sino de la misma corteza terrestre, la cual atraería por igual todo lo que se encontrara a cada uno de sus lados. En el centro de la Tierra estaría flotando un pequeño sol que iluminaría el mundo interior y a sus habitantes.

Sin duda la existencia de los intraterrestres y su mundo son motivo más para que los gobiernos más poderosos e influyentes del Mundo (de este lado de la corteza) mantengan un tupido velo con fines políticos y militares. Para los partidarios de la teoría intraterrestre los habitantes del interior del mundo son seres de un gran desarrollo intelectual y espiritual por lo cual nuestro contacto con ellos podría convertirnos en seres menos vulnerables a las manipulaciones del sistema. Con esto obvian las inmensas sumas de dinero que podrían generarse si descubriéramos que podemos viajar a otro planeta completamente distinto al nuestro con solo aventurarnos en alguno de los polos. Se olvidan también de los avances científicos que podrían hacerse al descubrir nuevas especies y civilizaciones inteligentes hasta ahora desconocidas. Todo esto les da exactamente igual pues los partidarios de la Tierra hueca no son científicos de ningún tipo sino religiosos. Se trata de personas de congregaciones de lo más bizarras que aúnan teorías pseudocientíficas con el frikismo conspiranoico más recalcitrante bajo la observación constante de la Biblia. Sin duda el creacionismo no era suficiente estupidez y las cabezas de quienes solo atienden a la fe siguieron elucubrando alucinaciones sin sentido.

¿Cómo han llegado a estas conclusiones? Si olvidamos un poco la causa principal de esta alucinación, es decir, la mala costumbre de creer en algo por mera fe, podemos encontrar otras causas en las que apoyan sus alucinaciones:

La mayor parte de esta catarata de locuras viene de varias fuentes, una de ellas, como no, es la Biblia. Ahí, en Filipenses 2:10-11 puede leerse: para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesús , el Cristo, es el Señor, para gloria de Dios Padre. Sin duda sería una gran prueba pero dudo mucho que un puñado de místicos de Oriente Medio de hace 2000 años pudieran tener mucho entendimiento sobre temas científicos.

Otro de los orígenes es el de un supuesto diario secreto del piloto y explorador estadounidense Richard Evelyn Byrd, quien hizo importantes aportaciones a la geografía durante sus numerosos vuelos por el Polo Norte y la Antártida. La información del diario, más propia de la Ciencia Ficción que de un relato auténtico, corresponde al supuesto diario secreto del explorador. A continuación pongo su contenido, previamente sacado de la web http://www.las21tesisdetito.com/ un sitio de cristianos radicales que aseguran que la Tierra es hueca, que se avecina el fin del Mundo, que los extraterrestres están preparando un desembarco, que los illuminatis nos vigilan y otras tantas cosas:

Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros). Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros. Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón preciso. Descendemos para poder observar mejor este fenómeno. Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila. Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos. Volvemos a chequear la posición con nuestra base. Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve. Nuestras brújulas se han vuelto locas. Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran. Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos. Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección. Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos. Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante nosotros. Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias. Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez. No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa. No es especialmente grande. Nunca ante la había visto. Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa. Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte. Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle. A través del valle serpentea un río. Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde. Aquí hay cosas que no concuerdan. Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve. A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles. Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar. La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir. Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros). Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda. Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros. Sí, es verde. Está cubierto de árboles y zonas de musgo. Aquí dominan otras condiciones de iluminación. En ningún lado puedo ver el sol. Hacemos de nuevo una curva a la izquierda. Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto. Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut. Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto. Ahora bajo aún más. Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros). Observamos al animal con los prismáticos. Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut. Radiamos las observaciones a la base. Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas. Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado. Aquí hay cosas que no concuerdan. Todos los instrumentos vuelven a funcionar. Empieza a hacer calor. El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23º C) Mantenemos nuestro curso. Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar. El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano. No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de completa normalidad, ¡¡¡y ante nosotros se levanta con absoluta claridad una ciudad!!! Esto sí que es imposible. Todos los instrumentos dejan de funcionar. ¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!! A babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son muy rápidos y se nos acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente su distintivo. Es un interesante símbolo sobre el que no quiero hablar. Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos. ¿Qué nos ha pasado? No lo sé. Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto. Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato. Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio. Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa. La voz tiene acento alemán: "¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!! En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en buenas manos." De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar. El control de todo el avión está en manos ajenas. El avión gira en torno a sí mismo. Ningún instrumento reacciona ya. Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje. A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje. A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible. El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor. Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí. El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque. Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa. Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son muy altos y tienen cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada. Parece resplandecer en los colores del arcoiris. Los hombres están aparentemente desarmados. No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga. Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo. Todo lo que sigue lo escribo de memoria. Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo no lo hubiera vivido, lo calificaría de completa locura. Nosotros dos, mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avión y saludados con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme rapidez nos acercamos a la brillante ciudad. El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material parecido al cristal en que está construida. Pronto nos paremos ante un imponente edificio. Semejante arquitectura no la había visto hasta ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd Wright, o bien podría estar sacado de una película de Buck Roger. Nos dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo haya disfrutado. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor comparable. Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla. Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que tenemos por anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me comunican sin lugar a dudas que debo acompañarles. No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos. Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos hacia abajo. Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente hacia arriba. Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una luz color rojo claro. La luz parece emanar de las paredes mismas. Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta nos paramos y permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca de cual nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un lado. Una voz me exhorta a entrar. "No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos acompañantes, "¡el Maestro va a recibirle!" De manera que entro. Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la habitación, mis ojos no saben a dónde mirar y tienen primero que acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto nunca. Es más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría describir. Creo que ningún idioma puede resumir con palabras lo que puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello. Mis observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa y cordial: "Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante". Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la edad. Está sentado a una imponente mesa y me da a entender con un movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas. Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonríe. "Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama." "¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro a mis pensamientos, "Vd. Está ahora en el imperio de los Arianni, en el interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la Tierra. Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante. Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando Vds. lanzaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es para nosotros significativo - por favor déjeme continuar. Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras. Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado algunas cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero ellos no creen en la necesidad de escucharnos. Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que nosotros aquí realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante." "Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo, señor?" El Maestro parecía sumergirse en mi, y después de que durante un largo rato me había examinado, me contestó: "Vuestra raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre vosotros que estarían dispuestos antes a destruir la Tierra entera antes que perder su poder - el poder que ellos creen conocer." Yo de nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados. Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se levanta, que una poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho tiempo arrasará. Desconcertados ante ello estarán vuestros científicos y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma que toda cultura podría ser destruida y todo podría hundirse en el caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un preludio de lo que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente hora tras hora de manera más clara. Parta dela base de que me equivoco". "No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro. "Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro país de cadáveres. Y sin embargo parto de la base de que algunos de vuestra raza sobrevivirán a esta conflagración. Lo que después ocurrirá no puedo revelarlo. Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que será construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de sus tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros legendarios estarán aquí con nosotros. Nosotros somos aquellos que los mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su raza. Quizá hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguirá, se os hará accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas informaciones". Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tendrá razón. Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas con una ligera inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron mis dos acompañantes, los que me habían conducido hasta aquí. Me indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una cálida y amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen viaje, hijo mío", hizo por último el signo de la paz y entonces nuestro encuentro había llegado ineludiblemente a su fin. Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba. Entre tanto me explicó uno de mis dos firmes acompañantes que tras finalizar la conversación con el Maestro teníamos prisa de verdad. El Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró. A todo esto yo no dije nada. Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él probablemente tenía miedo, esto al menos se reflejaba en su cara. "Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.", intenté quitarle el miedo. Junto con nuestros acompañantes, fuimos de nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvió a nuestro avión. Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido era evidente. Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825 metros). Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros. El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había aumentado enormemente. Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos voladores que nos acompañaban: "A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos, almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este "adiós" en alemán está en el original en inglés] Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se perdieron en el cielo azul pálido. De inmediato tuvimos a nuestro avión de nuevo bajo control. No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos. Última anotación en el libro de abordo: Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo. Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base. Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden. Radiamos que todo es normal. La base está contenta de que vuelva a haber comunicación. Tenemos un aterrizaje suave. Yo tengo un encargo.

Lo cierto es que no hay prueba alguna de que este diario fuera real y por su puesto, tampoco ha podido demostrarse que ninguno de los argumentos a favor de la Tierra Hueca sean plausibles. Algunos de los otros argumentos son los siguientes:

Círculos en los polos


Al parecer en numerosos mapas y fotografías tanto de los polos terrestres como de los de otros planetas de nuestro Sistema Solar hay colocados unos círculos que tapan, según ellos, las aperturas a mundos interiores así como la luz de las estrellas que los iluminan desde el interior.

Lo cierto es que pueden haber explicaciones para algunos de estos casos y es que en muchas ocasiones estas fotos se hacen como una composición, es decir, se sacan series completas de fotos de Norte a Sur creando tiras semejantes a rodajas de sandía. Posteriormente esas tiras de fotos se montan pero a medida que estas se unen por los polos las tiras se van haciendo más finas haciendo que se vea con peor calidad y muy poca definición. La opción más acertada a este respecto es tapar esas zonas con círculos opacos.

Google Maps

Otra de las supuestas pruebas es que es imposible acceder a los polos desde Google Maps. La verdad es que teniendo en cuenta la poca probabilidad de que nadie vaya de viaje por allí con la ayuda de Google Maps me parece bastante obvio que dicho servicio no se moleste en poner ninguna imagen de esos lugares, mucho más cuando este está destinado, sobre todo, a proporcionar información sobre carreteras, calles y ciudades, cosa que evidentemente no existe en los polos.

La existencia de mamuts congelados en Siberia


¿Tan increíble es que en la Siberia prehistórica hubo mamuts y que estos quedaron conservados por el frío? Sin duda me parece mucho más posible que toda la fantasía esquizofrénica paranoide de una civilización con sol incluido en el reverso de la corteza terrestre.

Fotos de aperturas polares

Lo cierto es que a mi en un principio me llamaron la atención estas fotos por su verosimilitud pero en unos minutos puedes darte cuenta de lo imposible de las mismas.


Solo hay que ver que el agujero de la foto de arriba es demasiado estrecho, parece ser que quien hizo este pequeño truco con Photoshop no controló bien la perspectiva por lo cual parece como si lo viéramos más de lado que el resto del polo.


Por otro lado la luz que se desprende del agujero de la primera foto, atribuible al supuesto sol interior, es una completa oscuridad en el agujero de la segunda foto.

Otros muchos argumentos podrían ser de gran ayuda para hacer que estas personas recuperaran el Norte, y nunca mejor dicho, pero de momento solo me queda recordarles:

Perforaciones

En 2007 Japón llevó a cabo una importante misión de perforación de la corteza terrestre con el fin de acercarse lo más posible al manto, inexistente según los partidarios de la fantasía intraterrena, y efectuar así investigaciones pioneras en el campo de la geología con aplicaciones en la prevención sísmica. Ver noticia AQUÍ.

Amundsen Scott


Existe una base científica permanente en la Antártida llamada Amundsen-Scott, de origen estadounidense. Dicha base se encuentra ni más ni menos que en el punto exacto donde supuestamente se abriría el planeta hasta sus entrañas.


La mencionada base fue bautizada en honor del explorador noruego Roald Amundsen, primera persona en llegar al polo sur. Desde que este hombre llegó en 1911 hasta hoy tendría que estar ocultándose el conocimiento del mundo intraterrestre y si bien las fotos trucadas de agujeros en los polos son tomadas tan en consideración no se porqué no puede tomarse la de Amundsen clavando la bandera noruega en ese lugar.


Pingüinos


Numerosos pingüinos antárticos emigran cada año en masa para copular en zonas muy cercanas al polo sur magnético de la Tierra, según la teoría intraterrestre cada año tendrían que estar lloviendo pingüinos en celo sobre los intraterrestres cada vez que estas aves acuden a procrear dado que estos caerían por la apertura.

Tectónica de placas

Para creer en la teoría intraterrestre tendrían que negar el movimiento de los continentes dado que la apertura sur se encuentra justo en medio de uno de ellos, la Antártida. Según la teoría intraterrestre las aperturas polares son tan antiguas como los mismos planetas por lo tanto el orificio antártico siempre tuvo que estar allí pero la teoría de la tectónica de placas explica y demuestra que en tiempos prehistóricos la Antártida estuvo en zonas muy cercanas al ecuador.

Invito a todos los creyentes en el mundo intraterrestre a demostrarme que esto último es mentira, a ser posible, intentad no hacerlo en plena catarsis de cánticos religiosos con la mano en el pecho pues por mucho que se emocionen la realidad no va a cambiar por eso.

Para reirte más:

http://www.las21tesisdetito.com/tierrahueca.htm

http://www.las21tesisdetito.com/

http://www.tierrahueca.com/

4 comentarios:

Anónimo dijo...

1.- TU noticia de la perforación de los japoneses que parece desbancar la teoria de la tierra hueca es de risa, porque la perforación será de 10km, cuando la corteza de la teoria de la tierra hueca es de unos 800km de grosor.

2.- Tu explicación de los parches en los polos es de lo más ingenua: "para que las van a poner si nadie va alli?", pues mucha gente viaja a los polos, y segun tu teoria deberían eliminar todo el continente antartico y otras zonas deserticas del planeta pero no, solo es ese circulo.

3.- la teoria de la tierra hueca no es incompatible con la deriva de los continentes, y las regresiones en el tiempo del movimiento de los continentes tambien son teorias con más o menos probabilidad de acierto.

4.- Las aperturas polares no son un agujero por donde te puedas caer, ni tu ni yo ni los pinguinos como tu dices, la curva de entrada ocupa tal extensión que para ti siempre sería llano, sólo andarías o caminarias hacia delante sin darte cuenta que estas entrando en el interior de la tierra.

Luca dijo...

1.-Veo que tienes estudiadísimos los tramos que hay que cruzar para encontrar el Mundo intraterreno ese. ¿Porqué no ahorras algo de dinero, te piras allí y vuelves con fotos? Si yo creyera en algo así lo haría sin dudar.

2.- A ver, friki deprimente, los círculos en los polos de la Tierra y otros planetas es precisamente por cómo están montados, es decir, como tiras semejantes a las porciones de una sandía. Al unirse estas tiras en los polos la definición de la imagen de estas se hace cada vez peor. Puedes comprobar esto en Google Earth. No tiene más misterio y si fuera necesaria una censura tan burda ¿¿para qué se molestan luego en crear mapas como estos:

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Antarctica_6400px_from_Blue_Marble.jpg

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:AntarcticBedrock2.jpg

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:AntarcticBedrock.jpg

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Antarctica.CIA.svg

La explicación de que nadie va a esa zona demuestra porqué no se molestan en mejorar ese defecto que tiene por razones meramente técnicas, no es la razón por la que no lo muestran.

Dime también para qué ponen un parche si luego no paran de mostrarnos actividades naturales, imágenes y demás de la zona y hasta una base científica??

Te recuerdo además que tan solo es Google Maps el medio que muestra parches mientras puedes encontrar infinidad de sitios donde sí aparecen esas zonas.

3.- A ver, explícame entonces cómo puede un continente situarse por encima de un orificio sin taparlo, para luego quedar este justo en su centro.

4.- Muy bien, explícame entonces cómo hacen los pingüinos para reunirse en masa en esa zona, ser filmados por la National Geographic sin agujeros raros de por medio y acto seguido volver. Dime también cómo es que no hay ningún tipo de migración animal de esa zona a la nuestra.

Entiendo que hacerte adulto es una mierda y un aburrimiento pero estas fantasías no van a ser más reales porque te guste creer en ellas.

alejandro fonseca dijo...

aunque no creo mucho todo esto no de ja de preocupar el hecho de tomar una foto de alta resolucion del polo sur solo para dejar ver los bordes del mismo asi alli no existan vias algunas algo oscuro si hay aunque a quien le importa si llevan 50 años y se demoran otros 50 yo ya no estoy??? ni tampoco el que se invento el cuento¡¡¡¡¡

pablofamily dijo...

la base A.Scott no esta exactamente en el polo norte ,,nisiquiera la famosa bola donde se fotográfia todo el mundo con las banderitas es la situacion exacta,,pues está a cientos de kilometros de la base. le pediria por favor tuviese mas respeto hacia la gente que no tiene su mismo punto de vista.haya tierra hueca o no,, pues es est lo único que nos hace ser civilizados lo cual es algo mas importante que cualquier descubrimiento geográfico ,un saludo.