lunes, agosto 18, 2008

La Internacional privatizada


La Internacional es un extraño himno, se inventó para que fuera el símbolo cantado del movimiento socialista y comunista internacional y por esa misma razón fue traducido a los idiomas de cuantos países albergaran el más ínfimo o numeroso grupo de esta ideología. La Internacional, por tanto, figura en inglés, francés, español, catalán, ruso, chino, coreano, hebreo, árabe, japonés, euskera, zulú, y un largo etcétera. Quizás sea esa la razón de que, para que concuerden las palabras con la melodía la letra tiene que cambiar en cada idioma pues no todos emplean el mismo número de sílabas y los mismos acentos para decir cada cosa, por tanto la Internacional tiene la paradoja de ser el único himno mundial y al mismo tiempo no tener casi ninguna unidad en cada una de sus versiones. Sin embargo esta paradoja no es única pues parece ser que el himno del movimiento que pretendía acabar con la propiedad privada como base de la economía es en si mismo propiedad privada. En concreto es una propiedad de la SDRM, una organización francesa que se dedica a la administración de derechos de reproducción de obras musicales y de otras índoles, algo así como la SGAE francesa. Este himno fue compuesto en su momento por Pierre Degeyter, siendo Eugene Pottier el autor de la letra. De ambos Pierre Degeyter murió pobre con una pensión que le pagaba el gobierno de la desaparecida Unión Soviética.

Este curioso dato no habría sido conocido si no fuera porque recientemente el actor y realizador Pierre Merejkowsky y su productora, Les Films Sauvages, fueron multados por la SDRM a pagar cerca de 1000 Euros por silvar la Internacional durante 7 minutos en una obra de Arte y Ensayo titulada Insurrection, résurrection.

Lo más curioso viene cuando uno recuerda que esta canción fue el himno oficial de la Unión Soviética hasta que fuera cambiado en tiempos de Stalin. También es cierto que en numerosos países todavía gobiernan partidos que cantan ese himno regularmente al inicio de sus congresos así como numerosas organizaciones en sus mítines. ¿Tendrán que pagar a la SDRM? ¿Tendrá el gobierno ruso actual que abonar los pagos atrasados por retransmisión y uso público del mismo? ¿Denunciará la SDRM a cada grupúsculo, partido, célula política u organización guerrillera perdida en la selva filipina por cantar ese himno en sus actos oficiales? Probablemente no y esto es algo interesante pues si se considera que sólo puede aplicarse esta restricción para usos de la canción en los que hay interés de lucro quizás quede bastante claro que descargarte una película sin intención de venderla no es un acto punible. Esa es mi humilde opinión y por suerte creo que la de más gente.

En otra ocasión hablaré del silencio, que también fue registrado en alguna ocasión no menos absurda.

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