miércoles, abril 02, 2008

Patria, Fatherland (1994)

Una ucronia es un subgénero de la ciencia ficción que se basa en una especulación histórica. La pregunta que uno se hace cuando crea una ucronía es ¿Qué habría pasado si...? En el lugar de esos puntos suspensivos podemos poner cualquier posibilidad, que Colón no hubiera llegado nunca a América, que Roma perdiera frente a Cartago, que los nazis hubieran ganado la II Guerra Mundial, etc.

Generalmente las ucronías se basan en grandes sucesos históricos basados en victorias militares o electorales siendo el fascismo y el comunismo los grandes preferidos dado su innegable protagonismo en la escena política mundial del siglo XX.

Entre ellas una es Patria (Fatherland), una novela del británico Robert Harris de la que se hizo una versión cinematográfica homónima. Se trata de una historia policial con imprescindibles tintes políticos en un Berlín nazi triunfante de la II Guerra Mundial. En el mundo que ahí se describe Alemania vence al desastroso desembarco de Normandía y uno a uno va ocupando todos los países de Europa así como todo el territorio occidental de la Unión Soviética. Suiza, hucha oficial de cuanto ladrón, genocida y mafioso de este mundo pueda existir, queda sospechosamente libre e independiente. En cambio, el resto del continente se basa en un puñado de Estados satélites de Alemania con gobiernos fascistas nacionales controlados por una Unión Europea nazi con sede en Berlín.


Estados Unidos permanece como aliado de lo que queda de la Unión Soviética, la cual no ha podido extender su ideología como quisiera dada su situación desesperada de acoso y desgaste. La situación le es grave pues la II Guerra Mundial aún continúa, aunque estancada, en el frente ruso, donde va camino de convertirse en un conflicto eterno.

El Imperio Británico es derrotado y dividido entre los territorios que reconocen a Isabel II, exiliada en Canadá junto con Churchill, y las islas británicas que permanecen bajo el trono de Eduardo VIII, duque de Edimburgo y famoso en la Historia por ser un abierto pro-nazi.

Por lógica algunos estados nunca llegan a existir, tales son los casos de Yugoslavia, unificada por los comunistas victoriosos tras la derrota nazi; la República Democrática Alemana; Polonia; Austria, que permanece anexionada a Alemania; etc.


Mientras tanto se desarrolla una Guerra Fría entre Estados Unidos y el III Reich que poco a poco se va destensando tras la subida al poder de Joseph Kennedy. El mencionado político fue en realidad miembro del Partido Demócrata y padre de Jonh F. Kennedy pero en esta historia alternativa se le pone como un partidario de la distensión con el anciano dictador Adolf Hitler dado que siempre se dijo que este dirigente americano tenía algún que otro ramalazo antisemita.

El Berlín que aquí se muestra es una ciudad controlada inquisitorialmente por unas SS reconvertidas en un cuerpo de policía urbana. Una ciudad remodelada tal y como querían Hitler y su arquitecto oficial Albert Speer, del que sobresale una inmensa cúpula cuya maqueta también puede verse en la película El Hundimiento, pero que aquí es una realidad.



Algunas costumbres y restricciones se han relajado un poco, así pues podemos ver carteles anunciando conciertos de The Beatles, bueno, mejor dicho Die Beatles, entre carteles promoviendo la natalidad entre familias arias.

Al igual que ocurriera en España con los asuntos más turbios del franquismo, el tema del Holocausto se ha transformado en un asunto tabú, del que millones de personas desconocen prácticamente todo. De hecho la mayor parte de los oficiales que han presenciado dicha masacre han sido eliminados por la GESTAPO para evitar filtraciones. Uno de los oficiales supervivientes intenta desertar aportando abundante información sobre el Holocausto a los Estados Unidos para que estos puedan desestabilizar el régimen nazi desde fuera a cambio de que le permitan refugiarse en dicho país.

Lo cierto es que este argumento peca de ingenuo si tenemos en cuenta que algunas empresas estadounidenses tuvieron una activa participación en la susodicha matanza, ante lo cual la democracia más antigua de Occidente no hizo absolutamente nada. Nada menos que fue la I.B.M., con sus hoy primitivas computadoras, la responsable del cálculo y planificación de la masacre a gran escala que hoy se conoce por Holocausto. También habría que mencionar la participación de otras empresas como Ford, cuyo propietario Henry Ford fue incluso condecorado por el mismo Hitler, y de General Motors, esta última, por cierto, propiedad de un magnate judío.

Aún así la película está curiosa... aunque en español solo puede encontrarse un ripeo de su emisión en Telemadrid en dos partes subida por algún alma caritativa pero con intermedios llenos de anuncios noventeros de por medio.

Aquí dejo la introducción en inglés:

6 comentarios:

Rapsi dijo...

Un año antes de tu reportaje yo subtitulé esta película para las versiones en su idioma original así que la versión hablada en español no es la única disponible.

saludos

Anónimo dijo...

yo la tengo en audio latino, se entiende mucho mejor que el español


angeldsg@hotmail.com

Luca dijo...

Rapsi: Me refería a lo que en su momento pude encontrar en el emule... últimamente están apareciendo muchas versiones subtituladas por ahí, y menos mal.

Anónimo: El audio latino no es algo diferente del español porque lo que tu llamas audio latino es español con características latinoamericanas.

Anónimo dijo...

pero la lengua americana es mejor escucharla que la lengua española

Luca dijo...

Si tienes el vídeo en español de España lo pongo.

Carlos Santillan dijo...

Fatherland Die Beatles first Berlin visit

https://youtu.be/6YbgUnL5ebY via @YouTube