sábado, febrero 16, 2008

En mayo se podrá viajar en el tiempo


Según los científicos rusos Irina Arefeva e Igor Volovich (del Instituto Matemático Steklov, de Rusia), la apertura del Large Hadron Collider (Gran Colisionador de Hadrones o LHC) hará posible que dentro de unos meses, concretamente en mayo del presente 2008, sea posible viajar en el tiempo. Hasta ahora el hecho mismo de viajar en el tiempo es sólo una posibilidad, es decir, se sabe que es posible al igual que es posible que yo haga un viaje por las islas del Pacífico. En ambos casos la razón de que no se hayan llevado a cavo tales viajes hasta la fecha es debido a la falta de presupuesto, y es que la tecnología necesaria para curvar el plano espacio-temporal es demasiado sofisticada. También Isabel la Católica dudó si invertir en los planes de Cristóbal Colón y luego mira.

En otro momento el científico archiconocido y premiado Stephen Hawking llegó a mostrar sus dudas sobre la posibilidad de viajar en el tiempo pues si fuera posible, dice, “estaríamos siendo visitados hoy por turistas del futuro”. La verdad es que por muy inteligente que es este científico esta vez se equivoca... si la Humanidad llegara a dominar los viajes en el tiempo, lo más probable es que las autoridades del futuro redactaran una serie de protocolos a seguir para crononautas, códigos que tendrían la más absoluta y escrupulosa no intervención en los sucesos del pasado como principal prioridad. Aquellas personas que tuvieran la suerte de poder viajar al pasado, o a nuestro presente, tendrían que ser increíblemente fríos e impasibles. Tendrían que estar preparados para presenciar cualquier masacre histórica y no socorrer a nadie. No se debería correr el riesgo de enviar a una persona especialmente sensible a una era especialmente despótica pues se correría el riesgo de que quisiera intervenir para alterar esa realidad. Se correría el riesgo de que quisiera acabar con la vida de algún tirano medieval sin saber que quizás ese tirano iba a ser ancestro suyo o del científico que diseñó la primera máquina del tiempo. Los crononautas tendrían que ser ante todo observadores que no intervengan jamás, además dejarse conocer como crononautas sería alterar el presente, aunque desde luego nadie les creería, como yo jamás llegué a creer a John Titor. Llegado el caso podría producirse una paradoja temporal muy similar a la famosa paradoja del abuelo: Yo mato a mi abuelo antes de engendrar a mi padre, este no llega a nacer y por tanto yo tampoco, pero entonces... ¿cómo es que lo he matado? Al no nacer yo se impediría el asesinato de mi abuelo pero si esto es así, podré llegar a nacer y en consecuencia lo mataría. El círculo vicioso producido por este suceso de momento sólo ha dado lugar a la suposición de que podrían crearse dos universos paralelos, uno en el que nazco y otro en el que no. Otra teoría dice que si yo quisiera matar a mi abuelo se producirían todos los contratiempos necesarios para que fuera imposible ese asesinato. Yo personalmente dudo de esta posibilidad pues indica una intencionalidad superior a nosotros que estaría detrás de cada acontecimiento lo cual se acerca más a la teología que a la ciencia.

Va a pasar mucho hasta que se pruebe si es posible un viaje en el tiempo con seres humanos y además seguro que antes lo prueban con una Laika crononauta antes que con un humano. De momento sólo se va a probar con partículas que habrán de ser recibidas antes de enviarlas aunque quizás ya haya algún crononauta cuerdo hasta el culo de tranquilizantes y atado a la cama de algún psiquiátrico por decir la verdad... es una de las consecuencias de no seguir los protocolos.

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