jueves, marzo 01, 2007

Jesus Camp, fundamentalismo cristiano made in USA


Llevamos mucho tiempo acostumbrados a ver niños palestinos cargados de bombas volando en pedazos, líderes musulmanes llamando a la lucha armada y videos de despedida de terroristas suicidas con el Corán en una mano y el kalasnikov en la otra. La verdad es que no justifico estas cosas aunque sí pueden explicarse dado que se trata de situaciones límite en países ocupados como Irak y Palestina. Si bien esas circunstancias pueden explicarse, lo que no tiene explicación alguna son fenómenos como Kids on Fire, un campamento estadounidense cuyo nombre ya casi lo dice todo.

Más que un campamento para que los niños se eduquen se trata de una base donde se manipulan las mentes de cientos de niños y niñas con el fin de crear un ejercito de fundamentalistas cristianos que nada tiene que envidiarle a Jamás o incluso a Al Qäeda. Todo esto ha sido narrado en un escalofriante documental titulado Jesús Camp, el cual, estoy seguro de que causará ciertas polémicas. Eso espero.

Todo esto lo digo sin exagerar. La pastora (gurú) de este campamento (secta terrorista), más conocida como Becky Fischer dice por su propia boca estar construyendo en “futuro ejército de Dios para reconquistar América”

Las técnicas de lavado de cerebro utilizadas sin piedad con estos niños son evidentes: A Tori, de 11 años de edad, una de los tres niños en los que se enfoca el documental, le encanta bailar el heavy metal cristiano pero le preocupa que no siempre baila para dios sino por mero placer.

Algunas de las estupideces que la chiflada esta de Becky Fischer dice para meterles miedo a sus víctimas son que Harry Potter es peligroso: “Los hechiceros son enemigos de Dios. Si Harry Potter hubiera aparecido en la Biblia, habría sido condenado a muerte”.

Seguramente muchos creeréis que esto no es más que otro grupillo de exaltados de la Biblia, sin embargo es algo mucho más peligroso que, en un futuro, cuando estos niños crezcan, puede transformarse en un auténtico problema. Solo hay que ver los comentarios de su Fischer: “Quiero ver que entreguen sus vidas al evangelio de forma tan radical como sucede en Palestina, Pakistán y todos esos lugares”, Fischer comenta, mencionando que los niños de esos países están listos para inmolarse y empuñar ametralladoras. “Tenemos que levantarnos y reconquistar la nación”, afirma.

En una de las escenas más escalofriantes de la película, un consejero sube al escenario y les pregunta a niños de 6 a 11 años si están listos para “dar su vida a Jesús”. Declama que los enemigos de dios han quitado la religión de las escuelas públicas y entona una canción sobre “destruir el poder del mal en esta nación”. Esto alcanza un nivel de frenesí cuando los niños rompen tazas de cerámica con una leyenda que dice “gobierno”. La pastora Becky comienza a gritar una y otra vez al micrófono “¡Esto es guerra! ¿Eres parte de esto o no?”.
A pesar de esa curiosa y subliminal forma de hacer que los niños odien al Gobierno, Fischer no oculta sus simpatías hacia un gobierno muy concreto, el gobierno de George W. Bus. Como prueba de esto solo hay que ver como se les indica a los niños que bendigan al presidente porque se ha rodeado de personas “llenas de espíritu”. Los niños colocan las manos sobre el cartón y son invitados a cantar una nación bajo Dios y jueces honrados (esto en referencia a la nominación del juez conservador Alito a la Suprema Corte, lo cual sucedía durante el rodaje de la película).
Para meteros más miedo, ahí va el trailer del documental:


1 comentario:

ZESAR dijo...

Cuando los MC5 gritaban "you muss choose brother, if you wanna be part of the problem or if you wanna be part of the solution" no creo que se refirieran a esta mierda...

Estamos viviendo la Jihad, la Guerra Santa musulmana, en la que nosotros somos esta vez los infieles...Y, la verdad, demasiado ha tardado en salir un grupo cristiano radical a hacerle frente. ¿Era esto necesario? Para nada.

Si la religión musulmana determina la pena de muerte como castigo para los que apostaten (es decir, abandonen la religión), lo último que nos hacía falta es un ejército de adolescentes cristianos radicales haciendo lo mismo desde la otra cara de la moneda, dirigidos por un elenco de reprimidos sexuales, psychos, posibles pederastas, asociales y descerebrados.

Sí,señores, ser niño en nuestra época es una mierda: naces para ser exclavo de las manufacturas extranjeras, para convertirte en carne de cañón de la guerrilla que domina tus tierras, para padecer la pobreza extrema, el hambre, el sida y todo lo imaginable... O naces en el paraíso, donde tienes todo lo que quieres y el maltrato se reduce a convertirte en un adulto acomodado sin cerebro, esclavo de pensamientos, religiones, modas, tecnologías, etc... Estos niños han nacido con todo a su disposición (probablemente algunos incluso cierta cultura) y a pesar de ello veneran a un dios de madera al que, si de verdad creen en él, deberían odiar con toda su alma por haber creado un mundo donde la miseria y el sufrimiento son la vida diaria de cientos de miles de otros niños.

Ojalá estos pequeños zombies de Jesús se curen de tan malsanas ideas leyendo y pensando por sí mismos o nos eviten problemas suicidándose todos juntos en honor de un Dios que a mí, personalmente, me come la poya.

Saludos