martes, enero 16, 2007

Palmar de Troya, el Vaticano sevillano

Muy cerca de la localidad sevillana de Utrera se alza una catedral en medio de la nada. La catedral de la que os hablo no es otra cosa que la sede de una de las sectas más patéticas y cutres de las que conforman este singular manicomio que tenemos por país y su no mejor sociedad.

Todo comenzó en aquel vergel de racionalidad y avance cultural que fue la España NacionalCatólica de los años 60. En aquel entonces dos niñas, presas del clima de fanatismo religioso de aquel entonces, dijeron a todo el mundo que habían visto a la Virgen sobre un arbusto cerca del Palmar de Troya, un lugar muy cercano a su localidad. Evidentemente, esto suscitó que centenares de personas peregrinaran al lugar por si a caso la Virgen se pasa de nuevo por ahí y le pueden pedir algún deseo como al dragón de Goku. En ese momento hizo acto de presencia no la Virgen sino un tipo aun menos creíble, si es eso posible. Se llamaba Clemente Domínguez y entre suspiros y sollozos, propios de algún personajillo de los que iban a Crónicas Marcianas o al programa de Jesús Quintero, aseguraba actuar como comunicador entre la Virgen y las demás gentes. Según versiones de sus seguidores Clemente comenzó a derramar al viento chorros y chorros de sangre, hasta 15 litros sin desfallecer, que, para colmo, no pertenecían a ningún grupo sanguíneo conocido. Vamos, una auténtica fuente como las del Parque del Retiro pero en versión hardcore. Clemente Domínguez, ni tonto ni perezoso, utilizó su situación sobre aquellas gentes tan manipulables para ir escalando hasta lo más alto.

Fue así como comenzó la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, orden de la que él se proclamó a sí mismo Papa con el nombre de Gregorio XVII. Sin embargo esto no oculta otra cosa que un lucrativo y muy terrenal negocio en forma de secta que hoy en día mueve muchísimo dinero negro de empresas extranjeras que invertían en su sociedad. Solamente para que nos hagamos a la idea del dinero que acabó manejando os digo que su basílica costó nada menos que 500 millones de pesetas de aquel entonces.


Pero, ¿quién era Clemente Domínguez antes de autoproclamarse Papa? Algunas personas residentes en la zona dicen que tanto él como su principal socio, Manuel Alonso Corral, eran un par de homosexuales que en aquel entonces no tenían donde caerse muertos pues acababan de ser despedidos de una obra y no tenían muchas más expectativas. De los dos destacaba Clemente por ser victima de la extremada radicalidad de su madre, una mujer que le cosía sotanas en miniatura y elaboraba otros enseres de la liturgia católica a su hijo para que no jugara a otra cosa que a oficiar misas. Debo decir que con semejante infancia yo también sangraría pero por las muñecas sumergido en una bañera. A todo esto os digo que, aunque no sea un dato muy importante, es interesante saber que Clemente era conocido como “La Voltio” entre quienes vivían en el clandestino mundillo gay de los 60. ¿Porqué le habrían puesto ese curioso apodo?


A medida que la secta fue creciendo económicamente a base de donativos se fue labrando cierto prestigio entre algunos seres deprimentes como Carmen Polo, esposa de Francisco Franco, el cual fue beatificado por la secta junto con José Antonio Primo de Rivera, Calvo Sotelo y Luis Carrero Blanco.

En 1976 parece que los santos dejaron de hacerle caso pues estando él en un coche con otros obispos de su secta sufrieron un accidente cerca de San Sebastián. A consecuencia de este accidente Clemente perdió sus dos ojos. Durante el resto de su vida se pasaría el rato diciendo que Jesucristo, su madre la Virgen, algún santo o quizás todos juntos le curarían de ceguera en cualquier momento. Parece ser que se equivocó jeje.


Posteriores informaciones y entrevistas a miembros de su secta aseguran tener contactos económicos con grupillos de la extrema derecha más rancia y apestosa de España.
Otras personas, sobre todo exmiembros de la orden, que hoy en día rezuman un saludable rencor a ese submundo dijeron que en el Palmar de Troya se gastaban grandes sumas de dinero en banquetes, celebraciones con todo tipo de comida y litros y litros de vino. No hace mucho yo vi en televisión, lastima que no pude encontrar nada en youtube, al papa Clemente oficiando sus ceremonias con una cara de borracho feliz que no podía consigo mismo mientras algunos de sus obispos le agarraban por todas sus carnes para que no se cayera, teníais que haberlo visto. Otras cosas que dijeron de él fueron los castigos humillantes a los que estaban en escalones bajos de su jerarquía, castigos tales como obligarles a comer en el suelo mientras los demás les miran desde la mesa, etc.


Clemente murió en Utrera en marzo de 2005 a la edad de 59 años. su sucesor se ha autoproclamado como el Papa Pedro II. Conocido anteriormente como Padre Isidoro, se trata en realidad de Manuel Alonso Corral cerebro de las tramas financieras de la Iglesia Palmaria.

7 comentarios:

Mazo dijo...

¡Estas cosas sólo pasan en España! ¡ay qué ver qué de frikis tenemos! Últimamente te veo insistente con el tema de la Iglesia, a ver si te vas a acabar convirtiendo en Beato, ten cuidado.

Robert dijo...

Jajjaja que triste.... Resulta que había pasado por la carretera y visto la "catedral", aunque la primera vez que la vi me pareció algún tipo de burdel... no es coña. Luego oí lo de las apariciones del Palmar en la tele, investigué y... que triste de verdad, y más triste que dure.

Anónimo dijo...

de frikis nada. No son listos los muy hijos de p... a mi me han robado a mi madre

Marcos dijo...

Yo soy palmariano y no hago daño a nadie. Peor es el PSOE. Viva el papa Voltio! Y las misas, en latín, con velo y manga larga! He dicho y al que le pique que se rasque!

Luca dijo...

Rascarme es lo que he hecho con este artículo, pobre borrego inconsciente de tu condición, y lo seguiré haciendo hasta que individuos que hacen del nuestro un país subdesarrollado dejéis de existir.

Anónimo dijo...

Flipao , pintasooo

Anónimo dijo...

Sinvergüenzas, eso es lo que son!