domingo, octubre 01, 2006

Un friky de la política, Saparmurad Niyazov

En realidad su nombre se escribe como Saparmyrat Ataýewiç Nyýazow y nació en la antigua República Socialista Soviética de Turkmenistán. A su padre se lo llevó la II Guerra Mundial de la que nunca volvió y al resto de su familia la mató un terremoto.

Se graduó en el Instituto Politécnico de Leningrado y luego se metió en el Partido Comunista local pero solo para hacer carrera y es que los ideales son muy bonitos pero también hay que comer.

Tras el derrumbre de la URSS y la proclamación de independencia de Turkmenistán Niyazov encontró su oportunidad de oro para construirse su dictadura propia y así nació la republica independiente de Turmenistán.














Niyazov se autoproclamó Türkmenbaşy (líder de todos los turcomanos) y a partir de ahí comenzó su ridículo culto a la personalidad. Rebautizó el pueblo de Krasnovodsk, en el mar Caspio, como Türkmenbaşy en su honor. De forma similar, escuelas, universidades (títulos universitarios, incluido), aeropuertos e incluso un meteorito han sido bautizados con su nombre o el de familiares suyos. Su rostro aparece en todos los billetes de manat (la moneda local), e inmensos retratos de él cuelgan por todo el país.




















Numerosas estatuas suyas pueden verse a lo largo y ancho del país pero la mejor es la de la foto de abajo. La susodicha no solo está hecha de oro sino que en su base tiene un mecanismo giroscópico que hace que la estatua gire siempre para estar frente al sol. Eso sí que es un dictador cara al sol y no lo que teníamos aquí.





















Una vez el pavo este dijo ante los medios que no le gustaba ese culto así mismo pero que lo respetaba porque “así lo quiere el pueblo”.

El sistema educativo del país se centra también en el culto a la personalidad de Nyýazow, y el libro básico de texto es el Ruhnama ("libro del alma"), tratado sobre moral y civismo escrito por el propio Nyýazow.

Otras medidas controvertidas incluyen el cambio de nombre de los meses de enero y abril, que han pasado a llevar los nombres de Türkmenbaşy y de su difunta madre, respectivamente.

Sabemos también que este tio es un friky de los melones, es decir, al tio le molan mucho los melones y no estoy hablando de partes del cuerpo femenino, no, estoy hablando de fruta. En una ocasión nombró un día del año como Día nacional del melón y en su honor llegó a soltar frasecitas tan monas como ésta: "Qué la vida de cada turkmeno sea como nuestros melones, no hay melones en el mundo como los nuestros" .....que rico.

Por su puesto no podemos olvidar su fragancia, el Turkmenbasy, cuyo frasco podeis ver bajo ésta línea.




















También en honor de su madre ha hecho construir una enorme mezquita en su pueblo de origen decorada con suras del Corán y con pasajes del Rahnama. También ha decretado la construcción de.......................atentos..... ¡¡¡un palacio de hielo en el desierto!!! Ya hay que ser friky. Eso sí, también ordenó el cierre de hospitales y bibliotecas rurales, total, son mu caros.

Este tio es muy familiarista así que si te sorprenden criticándole en público no solo te encarcela a ti sino que también lo hace a tu familia, confisca tus bienes y derriba tu casa, ole ¿y qué más?












Bueno, pues sí hay más que contar, resulta que en Turkmenistán están prohibidas un montón de gilipolleces. Por ejemplo está prohibido fumar (cuando Niyazov dejó de fumar); está prohibido tener radio en el coche, el maquillaje, el ballet, el playback en directo, el pelo largo, la opera, la barba en los jóvenes, escuchar música grabada.

Por su puesto este engendro no está en ningún "Eje del mal" pues es el principal provehedor de gas natural de EEUU, Rusia y Japón y es que ya se sabe, negocios son negocios..................en fin.

Bueno, puede que la dictadura de los coroneles griegos fuera más ridícula, esos prohibieron hasta aprender búlgaro, estudiar matemáticas modernas así como la letra “Z” del alfabeto..........................animalicos.

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